Y a su vez también creo que en cada lugar en donde estamos vamos dejando un poquito de esa nube.
Dependiendo de la vivencia y lo que ese lugar nos hizo sentir, el color puede ir variando...
Los colores suaves y claros refieren a esos lugares donde se pasó levemente, sin demasiada trasendecia, y las nubes quedan en forma de hilos bien finitos.
Aquellos donde quizá no tuvimos una buena experiencia se llenan de nubes negras, de ésas que auguran tormentas terribles... Y hasta podría decirse que al volver esas tormentas se desatan y pueden tener muy malas consecuencias.
Pero esos lugares donde uno es feliz, donde se viven los momentos más lindos de la vida, allá donde se pierde la noción del tiempo y cuesta sacarse la sonrisa, en ésos es donde las nubes toman colores intensos y vibrantes, inundando los recuerdos y alegrando las nostalgias...
A ésos, es adonde uno nunca tendría que olvidarse de volver...
