El jueves pasado salí de compras con el
simple objetivo de darme un gustito
que hace rato no me daba.
En primera, no se si soy la única mujer que puede ODIAR
las compras, llega un momento en que elegir, probar,
esperar, formarse para pagar y todo ese ritual se convierte
en un suplicio para mí que mil veces prefería estar en un
café leyendo un libro o en la tranquilidad de mi casa
disfrutando una película mientras me hago el manicure.
Tampoco quiero decir que odio hacer las compras… a decir
verdad me encanta. Siempre y cuando:
1.- Tenga claro que voy a comprar –casi para pasar
directo a la compra-.
2.- Sea un día entre semana por la mañana –o sea,
NO gente-.
3.- Esté comprando absolutamente sola –sin amigas,
ni novios, ni familia-
Así es, para mí los shoppings, supermercados y tiendas
de ropa son el lugar perfecto para disfrutar de mi absoluta
compañía.
En fin, como iba relatando, luego de largas filas y probadas
de ropa, me dispuse a irme de la tienda.
Todo fenomenal… cuando de repente se me ocurrió mirarme,
y me di cuenta que no me había sacado la última
musculosa que me había probado. Obviamente, mi alzheimer
en progreso me había hecho olvidarme de sacármela. Dicho
mal y pronto, una boluda total.
Qué hacer? Tenía la oportunidad de irme… ya había pasado
las barreras malditas que todo –o casi todo- lo detectan.
y entonces se apoderó de mi uno de esos chamucos
incontrolables que se hacen llamar “conciencia” y que más
bien deberían desaparecer pues lo único que hacen es
mortificar a los estúpidos que, como yo, de repente los
escuchamos:
- TODO SE REGRESA SOFIA… ¿qué tal si tus padres se dan
cuenta que esa remera no estaba pagada? TENDRÁS QUE
RESPONDER ALGUNAS PREGUNTAS INCÓMODAS… o peor aún…
¿qué tal la pena de que te llamen para decirte que tu pago
está mal?…
Aún no llegaba a la puerta cuando cedí a la inconsciente
–por que pinche conciencia de repente parece que es lo
más inconsciente que tengo dentro- regresé a la caja y le dije
a la señorita:
- Che… vos sabés que me olvidé de sacarme esta remera que
me había probado, y no la pagué… perdón.-
En fin… tengo toda la confianza en que mi buena acción se me
regresará con algunos ceros de más… y si no… si no creo que
voy a ir haciendo algo que debí hacer hace mucho tiempo…
meter a mi conciencia en el closet más alejado
de mi cerebro…
sábado, 7 de noviembre de 2009
I hate Pepe Grillo.
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pa sofi que viajee! a mi no me pasan esas cosas :/ jajaj yo sabés cómo me lo llevo! de una! jajaj
ResponderEliminarbueno, igual, es verdad eso que dicen que después la vida medio que se "venga", así que podés estar tranquila...
pero la próxima mandá a cagar al grillo de mierda ;)
maldito remordimiento que hace débiles a los estúpidos! saludos sofi!
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