lunes, 21 de diciembre de 2009

SER, o ser religioso.


La religión cristiana es un invento que tiene apenas 2000 años. 2000 años en la historia universal no son nada.
Antes estuvieron el Imperio Romano, Troya, Egipto...
Antes de que el catolicismo nos forzara a seguirlos, hubieron cosas grandes y cuando el catolicismo finalmente se extinga, seguirán sucediendo otras tantas.
La religión católica es algo pequeño en la historia, no debería convertirse en un obstáculo en nuestra vida. Recordemos que al nacer no somos religiosos ni creyentes, somos seres puros con deseos de placer, la religión es una imposición y está en nosotros decidir someternos o no.

El amor a Dios radica en su poder para crear vida y resurrección, de allí que el máximo temor de un cristiano sea la muerte y al preocuparte tanto por la muerte es que empezás a verla como algo malo.
En lugar de preocuparte por tu libertad, por tus decisiones y por tu felicidad que son cosas que podés resolver en vida, te preocupás por temer a la muerte, insisto, como si fuera algo malo. Todos nos estamos acercando a la muerte y conscientes de ello, le tememos, en lugar de vivr felices hasta que finalmente llegue.

La religión católica nos instala la ridícula idea de que la plenitud existe recién en el más allá, que al morir alcanzamos el paraíso y que no hay nada como ello. Pero claro, para llegar a tal instancia, es necesario cumplir con ciertos trámites en la tierra, trámites encomendados por alguien que de tan existente ni siquiera existe y que de cumplirlos al pie de la letra, nos aseguramos la plenitud en el más allá. Digo, ¿Por qué no decidimos ser felices ahora, en el más acá? Si la felicidad verdadera no es más que una simple decisión? ¿Por qué condenamos la única oportunidad de vivir que nos dieron al sufrimiento? ¿Cómo puede ser que la represión sea el camino a la plenitud? ¿Por qué aceptamos cumplir con mandatos que atentan contra nuestra libertad, contra nuestra felicidad inmediata?
Insisto ¿Por qué no puedo desear a la pareja del prójimo? Aunque sea desearlo, Dios!
La religión teme a las personas libres, a las personas que deciden. A las personas que son. No quieren que seas, es tan grave como eso.
Sólo les servís si te adapatás a sus moldes, el que no se adapta a los moldes sobresale, y la religión siempre estará ahí y se encargará de que sobresalir sea algo malo.

3 comentarios:

  1. la religión castiga el placer. veo que cambiaste un poco el estilo de nota sin repercutir en tu prosa, bien!

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  2. Genial! Me gustó mucho, lindo blog, veo que hace poco lo armaste... yo tampoco estoy hace tanto, exitos... te sigo leyendo. Muy bueno.
    Saludos!
    Gonzalo...

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  3. Hay tanto para decir de la religion... NO vivas ahora! para que? si despues tendras tu recompensa en el mas alla! Esconde una moral bastante sucia y retorcida. Es uno de los tantos poderes corruptos q existen en nuestra sociedad... esta bueno el blog. Te paso el mio por si te interesa....yo seguire pasando por aca.
    misigma6.blogspot.com

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