miércoles, 26 de octubre de 2011

Algogeneradoporotroalgo.

Apenas, a duras penas
duermo si oigo una sirena
si la luna se despierta
el Piyama ya no es Party.

Partiendo de la base del envase
De que soy un bizcochito de a peso
Que poco ama lo que está lejos
Y le teme al reflejo del espejo.

Mi ración diaria de inspiración
se pone agria como el amor
mi prosa ya es caprichosa
por miedo a ser poca cosa.

Catalejos perplejos
de ver conejos viejos,
y los viejos ontarios
que ¡pobres!, de canarios
los tratan los pendejos.

Mil    baches y         agujeros
hay en los senderos
a los que pertenezco
y carezco de tiempo
tic, tac, tic, tac...

Tics que andando desnudos
reaparecen, ceñudos
y d e s a t a n l o s n u d o s 
de todos mis asuntos pendientes
pero mudos.

Ignorame, dejá que suspire
Y que tus pires me hagan cosquillas
(en el ombligo) así me obligo
a hacerme zancadillas con tu andar.

Visiblemente esto no va a durar...

miércoles, 12 de octubre de 2011

A veces siento como si la vida se me escurriera de las manos, como esa arena finita de la playa que a todos nos divierte tanto agarrar y ver cómo cae despacito... Tal cual. A veces la contengo un poco más, la aguanto por unos milisegundos, pero siempre algo cae.
¿Será por distraída?

lunes, 3 de octubre de 2011

¡Como una lombriz con dos colas!

Toda inmensidad no es tan inmensa como la sensación de hacer lo que uno quiere. Esa libertad, tan dulce y reconfortante de sentirse a pleno día a día, orgullosos de haber elegido lo que elegimos, no se compara absolutamente con nada... Cuesta animarse, cuesta hacer oídos sordos y sacar a los prejuicios a escobazos de nuestra cabeza; cuesta defendernos y aún más puede costarnos avanzar sin dudar si lo que elegimos era lo que estaba bien. Pero ¡qué difícil!, si dentro de un tiempo nos tuviéramos que arrepentir de lo que no hicimos, si tuviéramos que asumir que podría haber estado mejor pero bueno, había que sentar cabeza y hacer lo que es "correcto" para algunos. 

Por eso, es que sólo el que hace lo que quiere se podrá encontrar de casualidad reflejado en el espejo con una sonrisota puesta, una de esas espontáneas, lindas, sinceras, ¡auténticas!