Con su enorme sinceridad preguntan y cuestionan todo lo que pasa por delante de sus ojos, sin miedo al qué dirán. No comprenden el por qué de las vergüenzas, ya que éstas sólo limitan a las personas haciéndolas cada vez más rígidas.
Su moral está por sobre todas las cosas, y le hacen la cruz a todo ser que vaya en contra de ella. Lo justo está por encima del bien y el mal, ya que siendo tan indefensos es la única forma que tienen de defenderse.
Cariñosos, fieles y sensibles. Llenan de abrazos y besos a todo el que les caiga simpático, y lo divierten con sus bromas y fechorías.
Son una dosis diaria absolutamente necesaria. La parte mágica de la vida.

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